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domingo, 23 de abril de 2017

Semana Santa en el Bajo Ampurdán, Girona

Decididos a disfrutar plenamente del fin de Semana Santa, nos dirigimos a la comarca del Bajo Ampurdán en Girona. La región está llena de pueblos medievales preciosos y próximos entre sí, así que se puede visitar perfectamente buena parte de ellos, así como disfrutar de las costas en a penas tres días.

Y comenzamos por el pueblecito de Cruilles y su conjunto medieval:

Torre del Homenaje Cruilles


Iglesia parroquial de Sta Eulalia de Cruilles


Cruilles


Cruilles
Seguimos nuestra ruta hacia el Monasterio de Sant Miquel del S. IX, situado justo en frente, que por desgracia se encuentraba cerrado, y conserva en su interior restos de pinturas románicas de gran importancia, pero ver su bonita calle con casas de piedra vale la pena:

Monasterio de Sant Miquel de Cruilles


 Sant Miquel de Cruilles
Ya es hora de comer y de dirigirnos al restaurante dónde tenemos mesa reservada, La Vil.la de Corçà, en el municipio cercano de Corçà.

El restaurante es muy bonito, todo de piedra y con diferentes salas y terrazas, con una decoración elegante y acorde al estilo medieval. Nos dan una mesita relativamente tranquila, hay que decir que hay caja de juguetes para niños y si estos son ruidosos, puede ser algo molesto, pero con suerte si se van antes, el lugar es encantador para una comida íntima y tranquila, y más a hora más temprana del mediodía. Eso sí os recomiendo reservar y no presentaros de imprevisto a las 15h de la tarde como hacían algunos que se encontraban sin poder comer y con todos los restaurantes de la zona completos.


Restaurant La Vil.la de Corçà


Restaurant La Vil.la de Corçà
El menú por ser festivo tiene un precio muy correcto de 20€ (iva inc.), es bastante extenso y variado, e incluye pan, 1/2L de agua, y café, y todos los platos probados fueron muy sabrosos.


Menú fin de semana Restaurant LaVil.la de Corçà

Aperitivo  del día, Restaurant La Vil.la de Corçà


Arroz de montaña, Restaurant La Vil.la de Corçà


Canelones de butifarra negra y salsa de ceps,
Restaurant La Vil.la de Corçà


Steak tartar, Restaurant La Vil.la de Corçà


Secreto Duroc con manzana y Oporto,
Restaurant La Vil.la de Corçà


Tap de chocolata (coulant) y helado de vainilla,
Restaurant La Vil.la de Corçà


Brownie con nueces y helado de canela,
Restaurant La Vil.la de Corçà
El servicio es agradable y atento, aunque al ser Semana Santa, el restaurante está bastante lleno, y no dan a basto, así que hay que esperar entre platos. Pero sin prisas, pudimos degustar unos platos caseros muy buenos y bien presentados, por un precio imbatible. Si tenemos ocasión de volver por la zona, elegiremos este restaurante otra vez sin ninguna duda.

Y muy satisfechos de nuestra comida, nos dirigimos a Monells, un precioso pueblo medieval, elegido para rodar "Ocho apellidos catalanes", y por lo visto consiguió más fama desde entonces y por lo tanto más visitas. En ese momento, la plaza no estaba demasiado concurrida aunque sí las terrazas de los pórticos por la hora de comida, y bastantes niños jugando en medio hasta con bicicletas. Pero las callejuelas estaban muy tranquilas y agradables para un bonito paseo.

Monells



Monells


Monells


Monells


Monells


Monells


Monells


Monells


Monells


Monells


Monells
Ya es hora de ir a descansar a nuestro hotel elegido para la ocasión, se trata del Hotel Mas Carreras 1846, en Bordils. Y os lo recomiendo sin duda, ¡es una Masía impresionante! El precio es acorde con la calidad del alojamiento y la fecha escogida (se puede reservar en Booking).

La atención recibida desde la entrada hasta la salida es muy agradable, cercana, y todo el personal transmite mucha simpatía y profesionalidad, con la preocupación por un trabajo bien hecho.

Este hotel-masía dispone de unos jardines preciosos, y todo cuidado al detalle, además de tener una ubicación ideal para recorrer los sitios de interés turístico, y un aparcamiento amplio cerrado.

Y podéis disfrutar de buenos momentos de relax en la finca, la cuál dispone de piscina, varios rincones románticos, con estanque con peces, arco de flores para bodas, así como un anexo chill-out con muebles de palets.

Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils


Hotel Mas carreras 1846, Bordils
El hotel está decorado con mucho gusto, estilo rústico provenzal, y dispone de varias estancias en la planta baja para relajarse con un buen libro, tocar el piano para quién sepa, o tomar algo de la nevera auto servicio.

Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
El comedor es una estancia repleta de luz que invita a disfrutar de un desayuno estupendo. También podéis hacerlo en su bonita terraza con cubierta para dar sombra, y rodeada de plantas aromáticas. El desayuno es hasta las 11h, o sea que da lugar a poder descansar más tiempo por la mañana, y es tipo buffet.

Si el hotel está completo, hay que tener algo de paciencia si se concentran muchos huéspedes a la vez alrededor del buffet, pero sino, se disfruta plenamente de unos productos frescos de calidad y variados. Sólo eché en falta algún bizcocho casero, pero los croissants estaban de vicio, y el zumo de naranja natural. Siempre están atentos reponiendo y también preguntan si deseamos huevos a nuestro gusto.

Hotel Mas carreras 1846, Bordils



Hotel Mas carreras 1846, Bordils
El salón que actúa de ante sala de las habitaciones es sorprendente por su decoración original.

Hotel Mas carreras 1846, Bordils
La habitación estándar "Good Morning", encima del comedor del hotel, está muy bien aprovechada, y no le falta detalle: geles de baño, secador, sin contar la limpieza impecable. La cama es extragrande y la ducha perfecta, aunque le faltaba algo de presión al agua.

Habitación Good Morning,
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Hotel Mas carreras 1846, Bordils
Añadir como punto negativo que en esta habitación, se oye la bomba de agua que se encuentra justo debajo cuando se abre un grifo en el hotel, puede ser molesto pronto por la mañana, pero tomaron nota y seguro que lo resuelven con aislamiento adecuado.

También hace bastante calor en esta habitación porque es la más cercana a la caldera, y para que las habitaciones situadas al otro extremo mantengan la temperatura requerida por los clientes, no se puede bajar más la temperatura. Eso sí, se puede cerrar el radiador y poner el aire acondicionado pero sería poco ecológico por doble gasto de energía. Puede molestar la luz de emergencia por la noche situada arriba de la puerta, nosotros pusimos una camiseta encima y resuelto.

Además disponen de local para ceremonias, pudiendo reservar todo el hotel para la ocasión. Cerca hay supermercado y alguna tienda por si se precisa de algo, sin contar que hay diversos restaurantes por la zona, de los cuales con Estrella Michelin, como Can Roca.

El paraje es idílico y muy tranquilo, dan ganas de pasar ahí varios días, a nosotros nos faltaron más para poder disfrutar al máximo de todo lo que esta masía puede ofrecer. Estamos deseando volver en fechas de baja temporada, ya que hay que tener en cuenta que aceptan niños, aunque cuando estuvimos había pequeños, y no molestaron en absoluto. Pero puede que en verano, no se logre disfrutar tanto de la piscina o de la paz del lugar, si así se desea. En todo caso, os recomiendo la experiencia porque vale la pena siempre alojarse en hoteles con personalidad propia y una atención cuidada.

Y para cenar, nos vamos dirección Girona, a unos 20 minutos del hotel, o sea muy cerquita también, hemos reservado mesa en el Cúrcuma Restaurant (T. 972416363), dónde nos atienden muy bien. El local es íntimo y acogedor, y ofrece una variedad de tapitas de diseño, las cuales resultaron muy ricas todas, y también ofrece algunas fuera de carta, como el escabeche de mero, delicioso.


Chupa Chups de queso,
Cúrcuma Restaurant, Girona


Escabeche de mero,
Cúrcuma Restaurant, Girona


Pulpo  ahumado con vinagreta de soja,
Cúrcuma Restaurant, Girona


Magret de pato al chimichurri,
Cúrcuma Restaurant, Girona


Dumplings de confit de pato,
Cúrcuma Restaurant, Girona


Degustación de postres, y vino dulce,
Cúrcuma Restaurant, Girona
Lo normal es pedir unas 7-8 tapas para compartir y luego la degustación de postres. Pero eso según el estómago de cada uno. Hay que tener en cuenta que son tapitas, pero tienen su arte y su tiempo de elaboración. A nosotros nos gusta probar pequeños bocados de placer y acabar satisfechos sin estar llenos. Si buscas algo sorprendente y con matices sabrosos, te encantará y querrás repetir. Además dispone de carta de vinos y cervezas artesanas.

El precio de las tapas está acorde con la elaboración de las mismas, y es muy correcto por la zona: 8 tapitas + 2 postres + agua + cerveza artesanal + 2 copitas de vino dulce, por 48€ la pareja. Sin duda se trata de un buen local en el centro histórico de Girona para pasar una deliciosa velada en pareja o entre amigos.


Segundo día en el Bajo Ampurdán en la siguiente entrada...




















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