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viernes, 6 de abril de 2018

Fin de Semana Santa en Mosqueruela, Teruel

Primer día en Mosqueruela:

En nuestro afán de poder desconectar unos días, y aprovechando el fin de Semana Santa, elegimos la zona de Gúdar-Javalambre en la provincia de Teruel. Nos dirigimos al Hotel Mas de Cebrián, en la carretera de Mosqueruela a Puertomingalvo, con una nota y comentarios bastante buenos, aunque no los mejores de la zona, pero nuestra primera elección La Posada de Mosqueruela estando completa, esta alternativa parece muy correcta.
Ubicado en un enclave muy bonito y con apariencia apacible, libre de cualquier otra construcción cercana, esta antigua masía rehabilitada parece el hotel rural ideal para la desconexión total.
De fácil acceso, cercano a la carretera de Puertomingalvo, y con parking gratis y bastante grande, previsto tanto para los huéspedes del hotel como para el restaurante. Y con la alegría de haber llegado a nuestro destino y listos para disfrutar del lugar, vamos a hacer el check-in. Acostumbrados a viajar por los alrededores, y siempre recibidos de manera muy amable y calurosa, tan fiel a la zona, nos esperamos la misma bienvenida acorde con las ganas de un negocio próspero.

Hotel Mas de Cebrián, Mosqueruela

Por desgracia, la primera impresión es del todo desconcertante, ¡parece que acabamos de irrumpir de forma inoportuna en medio de un velatorio! A penas nos dicen un "hola" en voz baja, y con una seriedad tremenda. En fin, hacemos el check-in, y eso sí, nos recuerdan las opciones que ofrece el hotel igual que ya lo hicieron por whatsapp unos días antes de nuestra llegada. Se notan las ganas de vender. Se trata de una noche observando las estrellas con un experto en astronomía, visitas y rutas guiadas, servicio de masaje, que por los comentarios leídos deja que desear, y el spa del establecimiento que consiste en un jacuzzi para 4 personas, y según algún comentario de internet, pudiendo coincidir con otra pareja a la vez, cosa que no apetece especialmente. En fin, nuestra habitación ya dispone de bañera, y aunque no sea de hidromasaje, nos conformaremos con la intimidad que nos proporcione, no necesitamos más.

La recepcionista nos entrega una pastilla para encender el fuego de nuestra chimenea, y sin preguntar si queremos ir primero a buscar nuestras maletas, nos lleva hasta nuestra habitación por la escalera, sin aludir al ascensor, y como si de un relato aprendido de memoria se tratase, nos comenta con la misma frialdad la información a saber sobre la habitación, la chimenea, y para cualquier otra cosa, que preguntemos en recepción. Bueno muchas ganas ni confianza para ello nos da, la verdad. Aquí, dejamos la charla tan inusual que nos ha hecho sentir más como un número o cliente cualquiera de un hotel de paso, y a ver si ha sido fruto de un mal momento y en estos tres días, aparece un cambio repentino en el trato al cliente, porque nos ha dejado algo atónitos en un sitio como éste.

En fin, ya decididos a pasar un fin de semana estupendo pese a la acogida decepcionante, nos alegramos de ver que nuestra habitación es preciosa. Se trata de la Junior Suite "Vistabella" (cada habitación tiene nombre de pueblos de la zona). La Suite es muy espaciosa, y con una decoración con apariencia lujosa, los techos con vigas, una bonita terracita y unas vistas increibles.
La cama es extra grande, la bañera es amplia también y los diferentes detalles como los albornoces, las zapatillas, las velas, los sales de baño, o las amenities de calidad se aprecian. La chimenea le pone el toque romántico al conjunto. También dispone de una tv plana. Así que todo parece indicar que disfrutaremos de este lugar que parece un remanso de paz. 
Junior Suite Vistabella, Mas de Cebrián, Mosqueruela

Junior Suite Vistabella, Mas de Cebrián, Mosqueruela
Por desgracia, a los pocos minutos, ya empezamos a observar algún defecto en las instalaciones que provoca cierta incomodidad, como la puerta-espejo del lavabo que está incluido en la misma estancia que la ducha. La dichosa puerta no se ajusta en absoluto al marco de la puerta, es más, es bastante más estrecha, y por lo tanto, no lleva pestillo alguno y se queda medio abierta impidiendo toda privacidad. Además, al encender la luz interior, la puerta se convierte en semitransparente, por lo que la intimidad resulta nula. A bastantes parejas no nos parece agradable el compartir los momentos íntimos y personales del aseo. Y el afán de modernismo en la decoración no debería estar reñido con la comodidad y la función lógica de cada estancia. 
A lo largo de la estancia, iremos encontrando elementos poco acertados en la habitación, como las luces de cabecero que en vez de ser suaves para invitar a la relajación y a leer, parecen dos focos deslumbrantes. También durante la noche, quién sea sensible a la luz y no lleve antifaz, padecerá mucho de la luz de emergencia encima de la puerta que alumbra toda la estancia, así como el detector en el techo que parpadea sin cesar. Son cosas que se pueden mejorar fácilmente, existen luces más discretas y puertas más idóneas.

Bueno, dejamos los inconvenientes encontrados, para irnos a comer dónde hemos reservado mesa en Mosqueruela a escasos 6 km, en La Posada de Mosqueruela (C/ Mayor, 16, T. 617427561), que ya que no pudimos alojarnos ahí, por lo menos, podemos disfrutar de su buena cocina.
En Mosqueruela, encontraréis un aparcamiento subiendo en la entrada. La Posada se ubica justo después de los 5 portales en la plaza Mayor. Es una casa de piedra típica, y justo en su entrada, están los pequeños lavabos, modernos y muy limpios. Y la sala tiene una decoración muy cálida habiendo sabido conjugar el estilo rústico y moderno, y una gran chimenea le aporta la temperatura ideal.

La Posada de Mosqueruela
Dentro, nos acogen con sonrisa y mucha amabilidad, ¡qué alivio! Y nos acompañan a nuestra mesa, amplia y elegante, y con sillas cómodas, en un rincón muy bonito del comedor, más intimo y alejado de las mesas grandes que se esperan. 
La Posada de Mosqueruela

El rincón está lleno de luz ya que dispone de una ventana de techo y un pequeño patio exterior que le da mucho encanto. Podemos elegir entre una carta muy variada con platos elaborados y típicos, carnes, pescados, y todo a precio muy correcto, o el menú de 21€ con IVA, y que incluye un pequeño entrante, dos platos, postre, agua pan y café, !o sea perfecto! Además se trata de un menú exquisito, con cocina elaborada, y mezcla de sabores y texturas muy acertadas.
Carta la Posada de Mosqueruela
Carta la Posada de Mosqueruela
Menú la Posada de Mosqueruela

Nos decantamos por el menú. El servicio es rápido, amable, y se nota que buscan la satisfacción del cliente en todo momento. Todo el personal es cordial y a pesar de estar el comedor completo, siempre llevan la sonrisa puesta y se preocupan por no descuidar a ningún cliente.
Deciros que el pan servido se merece una mención especial ¡porque está de muerte! Y acompañado de dos copitas de vino blanco Verdejo, todo fue delicioso. Ya con los comentarios leídos antes de ir, decidimos reservar otro día más, y ¡qué buena decisión!
Pan La Posada de Mosqueruela

Pizza de secreto y queso Brie, La Posada de Mosqueruela


Galleta hojaldrada con chipirón y panceta,
La Posada de Mosqueruela

Ravioli de setas sobre crema de raíces,
la Posada de Mosqueruela

Ensalada de pollo con habas, La Posada de Mosqueruela

Calamar con verduras a la soja y cítricos,
La Posada de Mosqueruela

Carrilleras de cerdo sobre parmentier de romero
y caramelo de vino tinto, La Posada de Mosqueruela

Tatin de pera con helado de vainilla caramelo,
La Posada de Mosqueruela

Cuajada de leche de oveja, chocolate blanco
y helado de mandarina, La Posada de Mosqueruela

Ahora, demos un paseo por Mosqueruela, un pueblo muy bonito que merece una visita sin duda. A pesar del frío, la visita se hace muy agradable, admiramos sus calles llenas de historia. 
Mosqueruela, Teruel


Mosqueruela, Teruel

Mosqueruela, Teruel

Mosqueruela, Teruel

Mosqueruela, Teruel

Mosqueruela, Teruel

Mosqueruela, Teruel

Mosqueruela, Teruel

Y ya tenemos ganas de relajarnos en nuestra suite del hotel Mas de Cebrián. Decidimos ver una película de nuestro usb ya que aún es temprano para un baño. El problema no es que la tv esté manipulada de modo que no se pueda subir demasiado el volumen, lo que me parece muy bien, pero el inconveniente es que resulta que el mando de la tv no es el original, con lo cual se hace casi imposible que funcionen las teclas correctamente. Bueno, la tv era un plus, tampoco es que vayamos a un sitio así para verla, pero que funcionara bien no estaría demás, ya que está. Finalmente, después de mucho toquetear, conseguimos ver algo. 
De mientras, además del extractor del baño que también hace ruido de tapa que golpea con el viento, empezamos a oír un ruido sordo como si de mazazos constantes se trataran. Hay que decir que la puerta de la habitación no aísla de nada, ya que hay un gran hueco por debajo de la misma, lo que deja pasar cualquier ruido exterior.
Al final, pudimos comprobar que el dichoso ruido molesto era la puerta batiente de la barra. Al abrirla y cerrarla todo el rato al pasar la camarera, retumba en toda la estructura del hotel, o por lo menos desde nuestra habitación, se oye de forma tremenda, a pesar de la respuesta a nuestro comentario en Booking por parte de la dueña que dice que nunca nadie se ha quejado.
Pues bien, igual debería pasar una noche en esa habitación para ver que los huéspedes no nos dedicamos a mentir, sino a destacar ciertas molestias que se podrían evitar. Luego los dueños son libres de hacer oídos sordos o hacer lo posible para remediarlo. También constan en otros comentarios anteriores lo molestas que resultan la puerta del baño y la luz de emergencia, y por lo visto, no se ha hecho absolutamente nada para solucionarlo.  

Ahora lo que más nos apetece es tomarnos un buen baño relajante intentando también cubrir ese ruido constante y perturbador, por un sitio suponiendo ser un remanso de paz. También hay que añadir que, por mucho que la gerente, porque me consta que no es la dueña, responda otra vez que la caja del ascensor está aislada, puedo asegurar que el ruido es también molesto cada vez que se pone en marcha. 
Podemos tolerar el ruido de la ducha del vecino, aunque no debería escucharse de tal forma, y algún ruido de niños, ya que el hotel no es exclusivamente para adultos, y por suerte, los que habían en ese momento alojados se mostraron silenciosos y educados en el restaurante.
Pero los ruidos por defectos de estructura con suelo de hormigón impreso en todo el hotel, como sus grietas que demuestran que no es el material adecuado para una construcción en continuo movimiento, sí podrían haberse evitado haciendo las cosas bien. Y por desgracia, no es el único hotel al que hemos ido que padece de falta de buen juicio y seriedad en su construcción, como otros propietarios mismos nos comentaron.

Encendemos la chimenea, o lo intentamos porque no es nada fácil, será por el viento que hace. Al segundo día, lo logramos, pero la leña dura muy poco tiempo, una media hora, y si queréis más, son 5€ más por cesta, a arañar un poco más por aquí. En fin, con un poco de música de fondo, conseguimos el ambiente buscado y relajarnos al máximo. 
Junior Suite Vistabella, Mas de Cebrián, Mosqueruela

Junior Suite Vistabella, Mas de Cebrián,
Mosqueruela

Y ya es hora de cenar. Como hace frío y preferimos no salir del hotel para cenar, reservamos media pensión desde un principio. El restaurante se ubica en la planta baja accediendo por el bar. El comedor es moderno y espacioso con paredes de piedra y una chimenea en un rincón que aporta mucha calidez, además de buena temperatura, mejor no elegir la mesa muy cerca.
Restaurante Mas de Cebrián, Mosqueruela

El camarero tan serio como la recepcionista, que parece que estén todos operados de la sonrisa, nos pregunta si tenemos media pensión, y al saberlo, descarta la carta y el menú degustación de 43€, para dejarnos con el menú gastronómico valorado en 22€, él que nos toca, sin ninguna explicación, y haciéndonos sentir como de segunda.

En fin, el menú se presenta muy bien, aunque quizás algo escaso en propuestas (3 por plato), echaría en falta una ensalada, ya que al cenar las dos noches, había algunos platos repetidos, y no siempre apetece lo mismo o un plato caliente de primero. Pero sería la única pega que le pondría, porque incluye un primer plato a compartir, un entrante, un segundo, postre y agua. Lo que está muy bien por el precio, ya que son platos elaborados, con productos de calidad y presentación cuidada. 
Carpaccio con fresas, Restaurante Mas de Cebrián



Costillas, Restaurante mas de Cebrián

Esculla, Restaurante Mas de Cebrián, Mosqueruela

Crema de calabaza con semillas, Restaurante Mas de Cebrián
Rollito de trucha envuelto con jamón,
Restaurante Mas de Cebrián, Mosqueruela

Las dos noches que estuvimos cenando, el servicio siguió igual de serio y frío, simplemente, ponen los platos y nada más. No se preocupan en absoluto por la opinión del comensal, ni una sola palabra amable ni por simple formalidad, ¡lo nunca visto en años de viajes! No hay ninguna gana de comunicarse ni de interactuar con el cliente.
Eso sí, el servicio es rápido y los platos llegan en su punto, salvo la segunda noche en la que nos sirvieron un carpaccio de pulpo, que por querer decorarlo con escamas de sal, su exceso casi arruina el plato. La camarera que nos atendió entonces fue algo más amable, hay que decirlo, aunque tuvimos el mismo numerito con los menús, descartando los demás. Una pena que no haya una posibilidad, mediante un suplemento, el poder elegir el menú degustación, ya que no es que salga barato alojarse con media pensión.
Pero se sirve, y una vez terminados, ni "adiós, buenas noches"! Cuando vamos a un restaurante y en nuestro caso ya son muchos, no sólo agradecemos la buena comida sino el trato amigable y cordial que es lo que hace que volvamos a los sitios, en este caso no será así, una lástima.

Nos vamos a descansar a nuestra habitación. Y después de que acabe el servicio y dejar de oír los ruidos de puerta de la barra, sillas arrastradas, y pasos que retumban, por fin podemos dormirnos.


Segundo día en Mosqueruela: ver próxima entrada...






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