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viernes, 26 de abril de 2019

Fin de Semana Santa 2019 en Navarra

¡Qué ganas tenemos de conocer el Reino de Navarra! Aunque ya visitamos hace años una pequeña parte, nos queda mucho por ver.
Y ya en nuestro camino hacia nuestro destino, nos detenemos un momento en una pequeña explanada de tierra en el lado derecho de la carretera para admirar el precioso monumento natural de Huesca: los Mallos de Riglos en Murillo de Gállego.

Mallos de Riglos, Murillo de Gállego, Huesca
Seguimos nuestra ruta embelesados por el paisaje que nos rodea, hasta llegar a nuestra primera parada de nuestro recorrido turístico de  este primer día: Lumbier, en Navarra.
Pero antes de conocer la localidad, ya es hora de comer en el Restaurante Iru Bide, justo en la entrada del pueblo, dónde hemos reservado mesa con antelación siendo precavidos en este Viernes Santo.

Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra
El restaurante dispone de un pequeño bar y dos salas grandes de comedor. Como llegamos pronto, hay pocos comensales en la gran sala, y podemos comer con mucha tranquilidad.


Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Menú festivo,Restaurante Iru Bide,
Lumbier, Navarra
Nos atienden de forma amable y eficaz. Y podemos degustar cada plato sin espera. La verdad que todo está delicioso. Su cocina de vanguardia utilizando productos de proximidad de gran calidad hace honor a su primer puesto en TripAdvisor.

Aperitivo, Capuccino de espárrago y croqueta de
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Yemas de espárrago con crema de espárragos y jamón,
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Chipirones rellenos de txangurro con tofee de cebolleta,
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra


Rabo de buey deshuesado con raviolis trufados y yuca,
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Presa pura de bellota con puré de castañs,
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Torrija de brioche, Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra

Flan de queso con espuma de mango y helado de violetas,
Restaurante Iru Bide, Lumbier, Navarra
¡Una comida fantástica! No os perdáis el Restaurante Iru Bide porque realmente vale la pena y los precios son muy razonables por tener el privilegio de probar alta gastronomía como la que ofrece.

Nos disponemos a visitar Lumbier con un patrimonio interesante, y un recorrido por el pueblo bien señalizado que en unos 30 minutos se puede realizar perfectamente.
Hay numerosas casas blasonadas, y el Ayuntamiento más antiguo de Navarra, renacentista del siglo XV.

Lumbier, Navarra

Ayuntamiento de Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra
Seguimos hasta el Puente de los hierros por donde pasaba el tren del Irati, concebido para el transporte de madera, y luego pasajeros (más de un cuarto de millón al año).

Tren del Irati, Lumbier, Navarra

Estructura metálica, vestigio del Puente de los Hierros,
Lumbier, Navarra

Decidimos seguir el camino que lleva hasta la Foz de Lumbier para descubrir lo que nos aguarda en sus diferentes puntos de interés.

Lumbier, Navarra

Pero como tenemos la gran suerte de poder disfrutar de un sol radiante, el calor aprieta y preferimos dejar, como previsto la Foz para el día siguiente, con más tranquilidad. Aún así os recomiendo este paseo porque el paisaje es realmente cautivador.

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra

Lumbier, Navarra
 Dejamos Lumbier, y nos dirijimos a Aibar, a unos 20 minutos, una villa medieval muy bien conservada y mantenida. Escenario histórico del romance entre el rey Sancho III y Doña Sancha que dio lugar al nacimiento de Ramiro, Rey de Aragón.
Si empezáis por la iglesia arriba, encontraréis el plano turístico del lugar.

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra


Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra


Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

Aibar, Navarra

A unos 5km de Aibar y en dirección a Lumbier, en el lado izquierdo de la calzada, veremos una pequeña señal con el nombre del Parque eólico de la Sierra de Izco, pista que debemos tomar con cuidado ya que hay algún tramo algo pedregoso, y también nos podemos encontrar con algún senderista, todo para poder ver la Nevera de la Bizkaia del S.XVIII, un gran pozo de 6 metros de profundidad que se llenaba de nieve y albergaba el vino, el cual dicen que ¡era el más fresco del mundo!
Debéis seguir unos pocos kms hasta la señal de madera y bajar después por el camino de la derecha. Os encontraréis con una masía de piedra en ruinas en medio de un campo verde inmenso. Y algo escondida detrás a unos metros, veréis la famosa nevera. Ya sólo por el paisaje, vale la pena acercarse.

Ruta a la Nevera de Bizkaia, Aibar, Navarra

Nevera de Bizkaia, Aibar, Navarra

Nevera de Bizkaia, Aibar, Navarra

Nevera de Bizkaia, Aibar, Navarra


Nevera de Bizkaia, Aibar, Navarra
Nos queda volver a Aibar y tomar el camino dirección al Parque aventura Artamendía, no para subiros a las tirolinas, a nos er que os apetezca claro, sino para poder dejar el coche en el pequeño parking y seguir unos metros andando hacia adelante y descubrir una maravilla oculta en el frondoso bosque: el Pozo de las Hiedras, piscina natural para los habitantes del lugar.

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra

Pozo de las Hiedras, Aibar, Navarra
Como veis, el acceso no tiene ninguna dificultad, y ¡bien merece la pena adentrarse un poco en la vegetación para descubrir este tesoro!

Y para reponernos de cada bonito día de turismo por Navarra, hemos elegido el Heredad Beragu Hotel de Gallipienzo Antiguo, Sólo para adultos, a unos 20 minutos de numerosas excursiones, y ubicado en un paraje increíble.
La carretera para llegar hasta ahí no se hace pesada, está en buen estado, lo único que al llegar al hotel, hay que tener un poco de cuidado ya que el pequeño camino que lleva hasta el hotel es estrecho y podría salir algún otro huésped. Disponemos de parking amplio, y sólo queda subir la pequeña pendiente hasta la recepción todo recto, dónde nos recibe Ramón, muy amable.

Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Entrada al Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo


Recepción del Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo
Ramón nos da todas las indicaciones precisas y nos enseña las estancias de las que podremos gozar durante nuestra estancia.

Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Salón del Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo
 El comedor es íntimo con un mirador impresionante! Es exclusivo para los huéspedes, y todos suelen cenar en el hotel, ya que no hay ningún bar ni restaurante en el pueblo ni cerca. Y la verdad que es una muy buena opción, porque las cenas son estupendas.

Comedor del Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Comedor del Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Comedor del Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Las 9 habitaciones que componen el hotel, y que Patxi tuvo la gran amabilidad de enseñarnos el último día, son todas diferentes y decoradas con mucho gusto con todas las comodidades y una limpieza impecable.

Nosotros hemos elegido la habitación El Molino, con terraza y unas vistas excepcionales sobre el Río Aragón, y despertar con este panorama cada día, es para perder el sentido sin duda. La paz del lugar, los pajaritos como el ruiseñor que hacen acto de presencia o los impresionantes buitres que anidan por la zona y sobrevuelan el lugar, todo te transporta a un estado de sosiego y relajación, tan anhelado para poder desconectar de la rutina.

Habitación del Molino,
Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Sólo por cuestión de gustos, el colchón, a pesar de ser muy grueso, es algo blando para los que estamos acostumbrados a dormir en viscolástic, pero no deja de ser cómodo.Disponemos de calefacción, pero con el sol que hacía cada día, la temperatura se mantenía a 23 grados, algo caliente para dormir, pero si queremos, hay aire acondicionado, o se puede abrir la ventana. La señal WiFi no es de las mejores, pero tampoco es tan necesaria en un lugar así.
En la cama, nos espera una nota de bienvenida calurosa, muy de agradecer.

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo
 En cuanto a la limpieza, es impecable en todas las estancias. El baño es amplio y disponemos de buenas amenities. La presión del agua es correcta, y acordaos que en este baño, hay un pequeño fallo de instalación del grifo de la ducha, el agua caliente está intercambiada, pero nada grave. Se podría mejorar el papel higiénico muy fino, pero eso ya es un detalle. Las toallas son mullidas y es un placer envolverse en ellas después de una buena ducha.
Quizás también le falte algo de intimidad al baño para los que somos más escrupulosos en ese sentido, ya que la puerta es corredera, así que no cierra del todo. Pero tampoco es que se vea nada, y hay buena ventilación en el baño.

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

No hay armario ni cómoda, pero podemos colgar lo necesario y dejar alguna prenda en los pequeños estantes. También hay un reposa-maletas, así que perfecto.

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Desde arriba, tenemos vista sobre la terraza abajo. Cada tarde nos espera un té con pastas para reconfortarnos después de las excursiones y poder degustarlos en sus terrazas miradores o en su acogedor salón con chimenea. ¡Y desde luego apetece muchísimo después de las excursiones!

Habitación del Molino, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Ahora descansados, duchaditos y cambiados, bajamos a cenar bastante pronto, pero todos hemos tenido la misma idea, así que habrá que instalarse en la última mesa libre. Igualmente, por la noche, no se puede apreciar las vistas por el reflejo de las luces en los cristales. 
Cuando el comedor está lleno, debemos mostrar algo de paciencia porque no es nada fácil gestionar todos los platos entonces. Pero se hace con gusto disfrutando de la velada sin prisas.

No es un menú impuesto sino que es una carta elaborada con productos naturales de la zona de gran calidad, todo guisado por Ramón que pone todo sus esfuerzos y cariño en contentar al comensal. Los platos están de vicio y a un precio muy correcto. 
Redescubrimos el verdadero sabor de los alimentos sencillos, como el espárrago, la alcachofa o el pimiento. Y también podemos probar el vermut y vinos de la zona, aconsejados por Patxi. 

Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Cada noche, podemos probar el aceite del lugar, y un aperitivo casero.

Aperitivo, Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Sopa de calabacín, Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Ensalada con frutos rojos, Heredad Beragu Hotel,
Gallipienzo Antiguo

Cordero, Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Confit de pato, Heredad Beragu Hotel, Gallipienzo Antiguo

Y los postres caseros buenísimos, tan buenos que hasta se nos olvidó tomar fotos, así que dejad sitio. 
Y esperad a ver el desayuno en la entrada siguiente, ¡váis a alucinar!

¡Es un lujo poder degustar tales manjares! Todo con un ambiente tranquilo y música jazz de fondo. 
El personal es encantador, las señoras que sirven muy amables y nos aconsejan tiendas para poder comprar productos de gastronomía de la zona, y nuestros anfitriones Ramón y Patxi siempre serviciales, aunque debemos saber compartirlos con los demás clientes que también piden atención. 

En resumen, entendemos por qué el Heredad Beragu Hotel es tan famoso hasta en el otro lado del mundo, aparte de encontrarse en el camino de Santiago, es un hotel inigualable, una joya excepcional, con en un enclave ideal para todas las excursiones. Y bien se merece la mejor nota después de tantos esfuerzos invertidos en su construcción, que ya os explicarán Ramón y Patxi. 
Pasión, entrega, y finalmente filosofía de vida hacen que lugares así se conviertan en un paraíso para los turistas que sabemos apreciar todos estos valores.
Placer, serenidad, romanticismo, y felicidad es lo que nos inspira este maravilloso hotel gestionado con mucha calidad humana. ¡Y ya hemos reservado para volver! Y esta vez, más días, porque Navarra ofrece tanto, y no se puede concebir visitarla sin alojarse en el Heredad Beragu Hotel

Próxima entrada: 2º día de fin de Semana Santa 2019 en Navarra...

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