Como ya no estamos en temporada alta, podemos ir hasta abajo y aparcar en el mismo parking de la cala, porque sino, el anterior resulta bastante lejos, y para volver, hay una gran pendiente que subir.
Parking de la Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Impresionante la Cova dels Arcs producida por la erosión del agua. Podéis acceder a ella mediante unas escaleritas y con cuidado de no resbalar por la pasarela y las rocas del interior.
Os pongo algún dato: "las exploraciones realizadas por espeleólogos submarinistas han permitido recorrer 2km de conductos totalmente sumergidos que llegan a una profundidad de 60 metros bajo el nivel del mar, aunque no se ha podido recorrer entera y ha costado la vida de dos submarinistas espeleólogos".
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Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
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Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
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Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Podemos subir al mirador ubicado justo encima, y admirar las vistas desde aquí.
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
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Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Vista desde el mirador de la Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Hoy hace bastante viento, pero aún así, el sol luce y hay algunos bañistas y amantes de los fondos marinos que disfrutan del lugar.
Sigue sorprendiéndonos las formas geológicas que el tiempo ha dejado a su paso.
Nos vamos de la Cala del Moraig, no sin antes hacer un pequeño alto en la carretera y tomar la última foto del lugar.
En la carretera de Moraira a Calpe, ya en Moraira y en el número 128, a mano derecha, se encuentra una serie de comercios y restaurantes, entre ellos La Tasca 42, dónde tenemos mesa reservada.
Aparte de una terracita, dispone de un interior muy acogedor con ambiente rústico industrial.
Y nos atienden de forma muy amable. La carta no es muy amplia y son tapas para compartir con un toque de originalidad. También hay ofertas del día anotadas en una pizarra en la pared.
Hoy preferimos algo ligerito, así que adelante con estas tapitas, y empezamos con un buen vermut casero de la zona. Para los amantes del vino, tienen una bodega bastante de amplia.
Los mejillones aunque pequeños, son excelentes y se comen como pipas!
La tapa del día: Vieiras con setas. ¡Una exquisitez!
El Calamar a la andaluza, muy fresco.
Y la coca de bacalao con berenjena, una combinación muy acertada y llena de sabor.
Y por supuesto, no vamos a rechazar un postre.
Elegimos una copa de helado de mantecado y de leche merengada, y este vaso con crema de plátano y galleta , muy rico!
Un bonito y tranquilo local con una música Rythm & Blues muy buena, servicio rápido y agradable, más unas tapas originales y de calidad, todo por 55€ la pareja, definitivamente, La Tasca 42 de Moraira es una muy buena opción para tapear y reponer fuerzas.
Ya conocemos la localidad de Moraira, pero no queremos irnos sin admirar sus playas hoy tranquilas.
De nuevo en la carretera, seguimos hasta Busot, un pequeño pueblo del interior a unos 20 minutos de Alicante, y a 10 minutos de la playa de El Campello. Aquí se encuentra el alojamiento que hemos elegido para conocer esta parte de la Costa Blanca.
Se trata de un pequeño y reciente establecimiento, el Boutique Hotel Sierra de Alicante.
No hagáis caso al GPS que puede que os dirija por el interior del pueblo, como a nosotros. Pero como siempre, nos encontramos con buena gente que nos guía, y aprovechamos para intercambiar contactos para posibles futuros negocios.
Para llegar al hotel, es muy fácil, tenéis que seguir dirección Jijona, por la carretera que rodea el pueblo, y veréis la señal que indica el hotel. Cuando lleguéis a altura de las ruinas del castillo, giráis a la derecha y llegaréis a una gran plaza (enfrente hace esquina el restaurante Ca Tono), con plazas para aparcar en el lateral, y las que pone "reservada", son las del hotel, así que podéis aparcar con total tranquilidad, no son numeradas. Hay más plazas subiendo por la pendiente del castillo dónde la barandilla.
El acceso al hotel se hace a pie por la pequeña calle entre el restaurante y el muro con flores que os lleva a la plaza del ayuntamiento y de la iglesia. Y justo ahí a la izquierda, está el Boutique Hotel Sierra de Alicante. La ubicación es por lo tanto muy buena y cómoda para poder irnos luego de excursión por la zona.
Nos da una calurosa bienvenida el dueño, Stefan, de origen alemán, y nos enseña todo el hotel con sus debidas explicaciones para que nos sintamos lo más cómodos posible. Además en la habitación, encontraremos un librito con toda la información necesaria del lugar.
El hotel es moderno con una decoración esmerada de calidad y un buen equipamiento, el ascensor algo lento ya que va por placas solares. Dispone de cuatro suites, y de 3 habitaciones dobles con un espacio más reducido pero aprovechado al máximo. Cada habitación tiene el nombre de una montaña de Alicante. Y No falta detalle, se nota que se ha invertido mucho tiempo y cariño pensando en todo lo que el huésped pueda necesitar, como varias almohadas, mini bar con botellita de agua de cortesía, caja fuerte, tetera, reposa-maletas, tv plana, WIFI, espejos grandes, etc...
Como suele ser común, el ruido del aire acondicionado, de necesitarlo, puede parecer algo alto al mínimo para los más sensibles al ruido de noche. Hay buenas ventanas que aíslan del ruido exterior pensando en que estamos justo en frente del campanario de la iglesia, así se reduce bastante el ruido de las campanas que suenan entre las 07h y las 00h. Aún así no hace magia, y nos llevamos algún pequeño susto al irnos a dormir antes.
Y por mucho que las paredes interiores del hotel lleven látex para mejor la insonorización, no evita que se oigan los huéspedes de la habitación de encima si llegan tarde, pero por suerte, fue sólo un momento.
Pero lo que llevamos peor fue la falta de oscuridad en la habitación. A veces los inspectores se ponen muy quisquillosos con las normas sin pensar en el bienestar final del cliente. Y la luz de emergencia encima de la puerta es desde luego muy deslumbrante.
Pero el colmo es la luz intermitente del sensor de humos justo encima de la cama y enfocada hacia las almohadas! Por mucho que mantuviéramos los ojos cerrados, parecía eso un faro marítimo a un metro de nuestra cara!
Stefan intentó remediarlo poniendo un papel en cada luz, pero de poco sirvió por culpa de la intensidad de las mismas. Supimos luego que hay a disposición antifaces en recepción y hasta tapones, pero quienes no estamos acostumbrados a "blindar" nuestro cuerpo de esta forma, no es lo más adecuado para tener un descanso nocturno placentero.
Por lo visto, poca gente se ha quejado directamente, pero también es verdad que cada vez, hay más gente sensible a este tipo de cosas: la luz, el ruido, los olores. Y hay que hacer lo posible para contentar a todos, sobretodo si se trata de poder dormir bien, algo fundamental en un hotel.
Así que esperamos que el dueño encuentre la forma de tapar estas luces de forma eficaz. O como solemos decir con humor: llevaremos nuestro pack de hotel (funda para tapar luces, mango y balda de ducha, y demás cosas que suelen fallar).
Bueno aquí la verdad que poca cosa tuvo fallo, pero para nosotros fue un gran incordio. Stefan lamentó mucho el problema y tuvo un bonito detalle con nosotros regalándonos dos botellas de vino. Realmente, es un gran anfitrión que quiere cuidar a sus clientes lo máximo posible.
En todo caso, la cama es cómoda, y el olor a hierbas frescas de la sierra que da nombre a la habitación es un toque muy original, aunque si molesta, se puede retirar el mortero sin problemas. El hilo musical de música suave, un punto que ningún hotel suele ofrecer.
En el baño, hay buenos amenities, secador, zapatillas, dos espejos y uno lupa muy útil para maquillarse, además de una gran encimera y una ducha muy amplia con balda.
La terraza común del hotel en la azotea es otro punto a destacar de este hotel boutique. Ofrece unas vistas preciosas sobre la sierra, los restos del castillo, y una puesta de sol impresionante, y con detalles muy apreciables a disposición como las mantas, el honesty bar, y una bbq pudiendo ser utilizada supongo con el debido permiso.
Por la mañana, despertar con los olores deliciosos de los hojaldres y croissants horneándose es muy agradable. El desayuno es fabuloso, hay de todo y para todos los gustos, productos de calidad, zumo natural, tostadas, fruta, buen café a voluntad, etc... Tenemos nuestra mesita asignada, así mucho más fácil y rápido para reponer fuerzas.
Además como el hotel dispone de cafetería para el público en general, entre horas es un lujo poder elegir entre una gran variedad de tés, cafés, batidos, smoothies, pasteles, etc…
Y lo que hace que se quiera volver a pesar de algún fallo encontrado, es sin duda el trato de todo el personal tan encantador y servicial. Y si hablamos de la calidad-precio, ésta es insuperable, por 69€/ la noche. Y creo que nadie puede decir que las estrellas hacen la calidad, porque como se dice "en los frascos más pequeños están los mejores perfumes". Desde luego el Boutique Hotel Sierra de Alicante es una pequeña joya. Así que si buscáis un hotel encantador cerca de la costa o de Alicante, éste es vuestro hotel.
Sorprendente el monumento en homenaje a este gran tesoro que os he mencionado: Las Cuevas del Canelobre, y realizado por los habitantes del pueblo con materiales reciclados.
Las Cuevas de Busot son otra maravilla de la naturaleza que no hay que dejar de visitar por 7€ la entrada, incluida la del Museo de Instrumentos de Música Étnica. La taquilla para la venta de las entradas abre a las 10h30 pero la primera visita no empieza hasta las 11h10. Esto es porque se visita en grupo, y dan tiempo a que llegue la gente.
Para llegar a las cuevas, es muy fácil, está indicado en varios puntos de la carretera de Busot a Jijona. Se encuentran en la falda del Cabezón de Oro, a unos 5km de Busot.
El horario de invierno, cuando fuimos, es del 01 de septiembre al 30 de junio es de martes a viernes de 10h30 a 16h50, fines de semana y festivos de 10h30 a17h50, lunes cerrado.
En verano está abierto todos los días de 10h30 a 19h30, salvo 25 de diciembre y 1 de enero cerrado.
Las Cuevas del Canelobre llevan su nombre por la forma de una de sus mayores estalagmitas en el centro de la sala de un antigüedad de más de 100.000 años.
Os recomiendo llevar una chaqueta incluso en verano porque dentro se está todo el año a 17ºC-19ºC, y con mucha humedad.
Antes de entrar a la cueva, hay paneles informativos a lo largo del túnel de acceso.
También tened cuidado con las barandillas de las escaleras en el interior porque están muy oxidadas y se os quedarán las manos naranjas de óxido y manchas en la ropa como os arriméis demasiado.
Para las personas con movilidad reducida, sólo podrán admirar la sala principal accesible desde la entrada, porque el recorrido se hace por escaleras y hay muchos escalones.
Eso sí, nada más llegar, os impactará la amplitud de esta cueva maravillosa que parece una catedral, con una bóveda de 70 metros de altura, aunque podría ser aún más espléndida, ya que al servir como taller de reparación de aviones por el ejercito republicano durante la guerra civil, se usó dinamita para hacer más espacio, así que buena parte de las formaciones se destrozaron.
Está prohibido tomar fotos del interior porque aprovechan para hacer negocio tomando la foto de rigor a los visitantes con un fondo de tela de las Cuevas. Os pongo algunas que he podido encontrar en la web.
La visita de las cuevas dura unos 45 minutos, puede ser amena para los niños, pero algo carente de información para los adultos, ya que el guía casi se limita a dar rienda suelta a la imaginación para encontrar formas de animales u otros en las formaciones. Sería más interesante que comentará algo más sobre las formas geológicas y sus nombres reales, como en otras cuevas pudimos aprender.
Después de las cuevas, podéis volver a Busot, y justo al lado de nuestro hotel Sierra de alicante, se sitúa un museo pequeño pero muy interesante: el Museo de Música Étnica. Se trata de la mayor colección de instrumentos de música étnica del mundo, con pantallas interactivas en las cuales puedes ver cómo se tocan y suenan algunos instrumentos expuestos. En unos 30 minutos, podéis recorrer las dos salas del museo y ver el audiovisual final sobre el dueño de la colección, Carlos Blanco Fadol, y su búsqueda de instrumentos en países lejanos.
Para comer o cenar en Busot, hay dos restaurantes en la plaza. Cuando estuvimos sólo estaba abierto Ca Tono, y una noche al estar demasiado cansados para salir a cenar más lejos, decidimos probar aquí. Es un bar de pueblo familiar con dos comedores y decoración rústica que necesita ser refrescada. La carta se compone de tapas y algunos platos de carne.
Tardan en atenderte si el local está lleno, madre e hija están al cargo, la primera es la cocinera y la segunda hace de ayudante y camarera, mientras que el dueño, un personaje de cuidado, en vez de ayudar con la cantidad ingente de platos acumulados en la barra, se dedica a proliferar insinuaciones inapropiadas a los clientes a través de la sala, y a vociferar sus particulares opiniones sobre los informativos que salen en la tv. Y por si fuera poco, fuma sin ningún escrúpulo en el mismo interior como si se tratara del salón de su casa. Por lo que pregona, se siente por encima de las normas y leyes, y él hace lo que quiere en su restaurante! Tuvimos suerte de que una ventana estuviera abierta y entraba aire fresco que empujaba el humo hacia el otro lado.
Además se mostró muy arrogante y poco agradecido cuando se hizo alusión a lo bueno que resultaba que hubiera abierto un hotel tan bonito en el pueblo atrayendo a muchos turistas. Pues bien, éste afirmó con desprecio que en su restaurante venía gente de todo el mundo desde siempre y que el hotel no le beneficiaba en nada.
La realidad era que en ese momento, su restaurante estaba lleno de todos los huéspedes que ahí nos alojábamos, así que no podía haber mejor prueba de su falta de sinceridad. Y dudo mucho que en un pueblecito del interior que a penas nadie conoce, vaya gente de todas partes del mundo sólo para probar su cocina que aunque sean productos de calidad, tampoco es que sea vanguardista ni para tanto.
Al margen de lo poco profesional que se muestra el dueño, su mujer e hija son merecedoras de elogios ya que a pesar de tener mucha faena en ese momento, supieron sacar los platos en un tiempo muy razonable. Además estaba todo muy bueno, como el foie gras casero, uno de los mejores que he podido probar.
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Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Sigue sorprendiéndonos las formas geológicas que el tiempo ha dejado a su paso.
Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
Nos vamos de la Cala del Moraig, no sin antes hacer un pequeño alto en la carretera y tomar la última foto del lugar.
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Cala del Moraig, Benitachell, Alicante |
En la carretera de Moraira a Calpe, ya en Moraira y en el número 128, a mano derecha, se encuentra una serie de comercios y restaurantes, entre ellos La Tasca 42, dónde tenemos mesa reservada.
Aparte de una terracita, dispone de un interior muy acogedor con ambiente rústico industrial.
Tasca 42, Moraira, Alicante |
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Tasca 42, Moraira, Alicante |
Tasca 42, Moraira, Alicante |
Y nos atienden de forma muy amable. La carta no es muy amplia y son tapas para compartir con un toque de originalidad. También hay ofertas del día anotadas en una pizarra en la pared.
Hoy preferimos algo ligerito, así que adelante con estas tapitas, y empezamos con un buen vermut casero de la zona. Para los amantes del vino, tienen una bodega bastante de amplia.
Los mejillones aunque pequeños, son excelentes y se comen como pipas!
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Mejillones al vapor, Tasca 42, Moraira, Alicante |
La tapa del día: Vieiras con setas. ¡Una exquisitez!
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Vieiras con setas, Tasca 42, Moraira, Alicante |
El Calamar a la andaluza, muy fresco.
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Calamar a la andaluza, Tasca 42, Moraira, Alicante |
Y la coca de bacalao con berenjena, una combinación muy acertada y llena de sabor.
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Coca de bacalao con berenjena, Tasca 42, Moraira, Alicante |
Y por supuesto, no vamos a rechazar un postre.
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Carta de postres, Tasca 42, Moraira, Alicante |
Elegimos una copa de helado de mantecado y de leche merengada, y este vaso con crema de plátano y galleta , muy rico!
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Banoffee Pie, Tasca 42, Moraira, Alicante |
Un bonito y tranquilo local con una música Rythm & Blues muy buena, servicio rápido y agradable, más unas tapas originales y de calidad, todo por 55€ la pareja, definitivamente, La Tasca 42 de Moraira es una muy buena opción para tapear y reponer fuerzas.
Ya conocemos la localidad de Moraira, pero no queremos irnos sin admirar sus playas hoy tranquilas.
Moraira, Alicante |
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Moraira, Alicante |
De nuevo en la carretera, seguimos hasta Busot, un pequeño pueblo del interior a unos 20 minutos de Alicante, y a 10 minutos de la playa de El Campello. Aquí se encuentra el alojamiento que hemos elegido para conocer esta parte de la Costa Blanca.
Se trata de un pequeño y reciente establecimiento, el Boutique Hotel Sierra de Alicante.
No hagáis caso al GPS que puede que os dirija por el interior del pueblo, como a nosotros. Pero como siempre, nos encontramos con buena gente que nos guía, y aprovechamos para intercambiar contactos para posibles futuros negocios.
Para llegar al hotel, es muy fácil, tenéis que seguir dirección Jijona, por la carretera que rodea el pueblo, y veréis la señal que indica el hotel. Cuando lleguéis a altura de las ruinas del castillo, giráis a la derecha y llegaréis a una gran plaza (enfrente hace esquina el restaurante Ca Tono), con plazas para aparcar en el lateral, y las que pone "reservada", son las del hotel, así que podéis aparcar con total tranquilidad, no son numeradas. Hay más plazas subiendo por la pendiente del castillo dónde la barandilla.
Parking del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
El acceso al hotel se hace a pie por la pequeña calle entre el restaurante y el muro con flores que os lleva a la plaza del ayuntamiento y de la iglesia. Y justo ahí a la izquierda, está el Boutique Hotel Sierra de Alicante. La ubicación es por lo tanto muy buena y cómoda para poder irnos luego de excursión por la zona.
Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Nos da una calurosa bienvenida el dueño, Stefan, de origen alemán, y nos enseña todo el hotel con sus debidas explicaciones para que nos sintamos lo más cómodos posible. Además en la habitación, encontraremos un librito con toda la información necesaria del lugar.
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Cafetería - zona de desayuno del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Cafetería del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
El hotel es moderno con una decoración esmerada de calidad y un buen equipamiento, el ascensor algo lento ya que va por placas solares. Dispone de cuatro suites, y de 3 habitaciones dobles con un espacio más reducido pero aprovechado al máximo. Cada habitación tiene el nombre de una montaña de Alicante. Y No falta detalle, se nota que se ha invertido mucho tiempo y cariño pensando en todo lo que el huésped pueda necesitar, como varias almohadas, mini bar con botellita de agua de cortesía, caja fuerte, tetera, reposa-maletas, tv plana, WIFI, espejos grandes, etc...
Como suele ser común, el ruido del aire acondicionado, de necesitarlo, puede parecer algo alto al mínimo para los más sensibles al ruido de noche. Hay buenas ventanas que aíslan del ruido exterior pensando en que estamos justo en frente del campanario de la iglesia, así se reduce bastante el ruido de las campanas que suenan entre las 07h y las 00h. Aún así no hace magia, y nos llevamos algún pequeño susto al irnos a dormir antes.
Y por mucho que las paredes interiores del hotel lleven látex para mejor la insonorización, no evita que se oigan los huéspedes de la habitación de encima si llegan tarde, pero por suerte, fue sólo un momento.
Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Pero lo que llevamos peor fue la falta de oscuridad en la habitación. A veces los inspectores se ponen muy quisquillosos con las normas sin pensar en el bienestar final del cliente. Y la luz de emergencia encima de la puerta es desde luego muy deslumbrante.
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Pero el colmo es la luz intermitente del sensor de humos justo encima de la cama y enfocada hacia las almohadas! Por mucho que mantuviéramos los ojos cerrados, parecía eso un faro marítimo a un metro de nuestra cara!
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Stefan intentó remediarlo poniendo un papel en cada luz, pero de poco sirvió por culpa de la intensidad de las mismas. Supimos luego que hay a disposición antifaces en recepción y hasta tapones, pero quienes no estamos acostumbrados a "blindar" nuestro cuerpo de esta forma, no es lo más adecuado para tener un descanso nocturno placentero.
Por lo visto, poca gente se ha quejado directamente, pero también es verdad que cada vez, hay más gente sensible a este tipo de cosas: la luz, el ruido, los olores. Y hay que hacer lo posible para contentar a todos, sobretodo si se trata de poder dormir bien, algo fundamental en un hotel.
Así que esperamos que el dueño encuentre la forma de tapar estas luces de forma eficaz. O como solemos decir con humor: llevaremos nuestro pack de hotel (funda para tapar luces, mango y balda de ducha, y demás cosas que suelen fallar).
Bueno aquí la verdad que poca cosa tuvo fallo, pero para nosotros fue un gran incordio. Stefan lamentó mucho el problema y tuvo un bonito detalle con nosotros regalándonos dos botellas de vino. Realmente, es un gran anfitrión que quiere cuidar a sus clientes lo máximo posible.
En todo caso, la cama es cómoda, y el olor a hierbas frescas de la sierra que da nombre a la habitación es un toque muy original, aunque si molesta, se puede retirar el mortero sin problemas. El hilo musical de música suave, un punto que ningún hotel suele ofrecer.
En el baño, hay buenos amenities, secador, zapatillas, dos espejos y uno lupa muy útil para maquillarse, además de una gran encimera y una ducha muy amplia con balda.
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Habitación Sierra de Mariola, Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
La terraza común del hotel en la azotea es otro punto a destacar de este hotel boutique. Ofrece unas vistas preciosas sobre la sierra, los restos del castillo, y una puesta de sol impresionante, y con detalles muy apreciables a disposición como las mantas, el honesty bar, y una bbq pudiendo ser utilizada supongo con el debido permiso.
Vista desde la terraza del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Vista desde la terraza del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Por la mañana, despertar con los olores deliciosos de los hojaldres y croissants horneándose es muy agradable. El desayuno es fabuloso, hay de todo y para todos los gustos, productos de calidad, zumo natural, tostadas, fruta, buen café a voluntad, etc... Tenemos nuestra mesita asignada, así mucho más fácil y rápido para reponer fuerzas.
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Buffet desayuno del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
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Buffet desayuno del Boutique Hotel Sierra de Alicante, Busot |
Además como el hotel dispone de cafetería para el público en general, entre horas es un lujo poder elegir entre una gran variedad de tés, cafés, batidos, smoothies, pasteles, etc…
Y lo que hace que se quiera volver a pesar de algún fallo encontrado, es sin duda el trato de todo el personal tan encantador y servicial. Y si hablamos de la calidad-precio, ésta es insuperable, por 69€/ la noche. Y creo que nadie puede decir que las estrellas hacen la calidad, porque como se dice "en los frascos más pequeños están los mejores perfumes". Desde luego el Boutique Hotel Sierra de Alicante es una pequeña joya. Así que si buscáis un hotel encantador cerca de la costa o de Alicante, éste es vuestro hotel.
Y además, Busot esconde un gran tesoro y otros muy dignos de ser vistos, como las ruinas de su castillo, un recinto abierto hasta las 21h, así que perfecto para poder ir en cualquier momento y disfrutar de las vistas desde su mota.
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Ruinas del Castillo de Busot |
Castillo de Busot |
Castillo de Busot |
Castillo de Busot |
Castillo de Busot |
Vista de Busot desde el Castillo |
Castillo de Busot |
Castillo de Busot |
Iglesia de Busot |
Iglesia de Busot |
Iglesia de Busot |
Sorprendente el monumento en homenaje a este gran tesoro que os he mencionado: Las Cuevas del Canelobre, y realizado por los habitantes del pueblo con materiales reciclados.
Monumento a las Cuevas de Busot |
Monumento a las Cuevas del Canelobre Busot |
Puesta de sol en la sierra de Alicante desde Busot |
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Puesta de sol en la sierra de Alicante desde Busot |
Busot |
Las Cuevas de Busot son otra maravilla de la naturaleza que no hay que dejar de visitar por 7€ la entrada, incluida la del Museo de Instrumentos de Música Étnica. La taquilla para la venta de las entradas abre a las 10h30 pero la primera visita no empieza hasta las 11h10. Esto es porque se visita en grupo, y dan tiempo a que llegue la gente.
Para llegar a las cuevas, es muy fácil, está indicado en varios puntos de la carretera de Busot a Jijona. Se encuentran en la falda del Cabezón de Oro, a unos 5km de Busot.
El horario de invierno, cuando fuimos, es del 01 de septiembre al 30 de junio es de martes a viernes de 10h30 a 16h50, fines de semana y festivos de 10h30 a17h50, lunes cerrado.
En verano está abierto todos los días de 10h30 a 19h30, salvo 25 de diciembre y 1 de enero cerrado.
Las Cuevas del Canelobre llevan su nombre por la forma de una de sus mayores estalagmitas en el centro de la sala de un antigüedad de más de 100.000 años.
Mirador del Cabezón de Oro, Busot |
Mirador del Cabezón de Oro, Busot |
Mirador del Cabezón de Oro, Busot |
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Mirador del Cabezón de Oro, Busot |
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Cuevas del Canelobre, Busot |
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Cuevas del Canelobre, Busot |
Os recomiendo llevar una chaqueta incluso en verano porque dentro se está todo el año a 17ºC-19ºC, y con mucha humedad.
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Cuevas del Canelobre, Busot |
Antes de entrar a la cueva, hay paneles informativos a lo largo del túnel de acceso.
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Cuevas del Canelobre, Busot |
También tened cuidado con las barandillas de las escaleras en el interior porque están muy oxidadas y se os quedarán las manos naranjas de óxido y manchas en la ropa como os arriméis demasiado.
Para las personas con movilidad reducida, sólo podrán admirar la sala principal accesible desde la entrada, porque el recorrido se hace por escaleras y hay muchos escalones.
Eso sí, nada más llegar, os impactará la amplitud de esta cueva maravillosa que parece una catedral, con una bóveda de 70 metros de altura, aunque podría ser aún más espléndida, ya que al servir como taller de reparación de aviones por el ejercito republicano durante la guerra civil, se usó dinamita para hacer más espacio, así que buena parte de las formaciones se destrozaron.
Está prohibido tomar fotos del interior porque aprovechan para hacer negocio tomando la foto de rigor a los visitantes con un fondo de tela de las Cuevas. Os pongo algunas que he podido encontrar en la web.
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Cuevas del Canelobre, Busot |
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Cuevas del Canelobre, Busot |
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Cuevas del Canelobre, Busot |
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Cuevas del Canelobre, Busot |
La visita de las cuevas dura unos 45 minutos, puede ser amena para los niños, pero algo carente de información para los adultos, ya que el guía casi se limita a dar rienda suelta a la imaginación para encontrar formas de animales u otros en las formaciones. Sería más interesante que comentará algo más sobre las formas geológicas y sus nombres reales, como en otras cuevas pudimos aprender.
Después de las cuevas, podéis volver a Busot, y justo al lado de nuestro hotel Sierra de alicante, se sitúa un museo pequeño pero muy interesante: el Museo de Música Étnica. Se trata de la mayor colección de instrumentos de música étnica del mundo, con pantallas interactivas en las cuales puedes ver cómo se tocan y suenan algunos instrumentos expuestos. En unos 30 minutos, podéis recorrer las dos salas del museo y ver el audiovisual final sobre el dueño de la colección, Carlos Blanco Fadol, y su búsqueda de instrumentos en países lejanos.
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Museo de música étnica de Busot |
Museo de música étnica de Busot |
Museo de música étnica de Busot |
Museo de música étnica de Busot |
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Museo de música étnica de Busot |
Museo de música étnica de Busot |
Para comer o cenar en Busot, hay dos restaurantes en la plaza. Cuando estuvimos sólo estaba abierto Ca Tono, y una noche al estar demasiado cansados para salir a cenar más lejos, decidimos probar aquí. Es un bar de pueblo familiar con dos comedores y decoración rústica que necesita ser refrescada. La carta se compone de tapas y algunos platos de carne.
Bar restaurante Ca Tono, Busot |
Tardan en atenderte si el local está lleno, madre e hija están al cargo, la primera es la cocinera y la segunda hace de ayudante y camarera, mientras que el dueño, un personaje de cuidado, en vez de ayudar con la cantidad ingente de platos acumulados en la barra, se dedica a proliferar insinuaciones inapropiadas a los clientes a través de la sala, y a vociferar sus particulares opiniones sobre los informativos que salen en la tv. Y por si fuera poco, fuma sin ningún escrúpulo en el mismo interior como si se tratara del salón de su casa. Por lo que pregona, se siente por encima de las normas y leyes, y él hace lo que quiere en su restaurante! Tuvimos suerte de que una ventana estuviera abierta y entraba aire fresco que empujaba el humo hacia el otro lado.
Además se mostró muy arrogante y poco agradecido cuando se hizo alusión a lo bueno que resultaba que hubiera abierto un hotel tan bonito en el pueblo atrayendo a muchos turistas. Pues bien, éste afirmó con desprecio que en su restaurante venía gente de todo el mundo desde siempre y que el hotel no le beneficiaba en nada.
La realidad era que en ese momento, su restaurante estaba lleno de todos los huéspedes que ahí nos alojábamos, así que no podía haber mejor prueba de su falta de sinceridad. Y dudo mucho que en un pueblecito del interior que a penas nadie conoce, vaya gente de todas partes del mundo sólo para probar su cocina que aunque sean productos de calidad, tampoco es que sea vanguardista ni para tanto.
Al margen de lo poco profesional que se muestra el dueño, su mujer e hija son merecedoras de elogios ya que a pesar de tener mucha faena en ese momento, supieron sacar los platos en un tiempo muy razonable. Además estaba todo muy bueno, como el foie gras casero, uno de los mejores que he podido probar.
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Rollitos Bar restaurante Ca Tono, Busot |
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Boquerones, Bar restaurante Ca Tono, Busot |
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Foie gras, Bar restaurante Ca Tono, Busot |
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Quesa de cabra con berenjena a la miel, Bar restaurante Ca Tono, Busot |
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Tarta de queso, Bar restaurante Ca Tono, Busot |
Una gran pena que el dueño no se quede en casa para dar mucho mejor imagen al local, por lo menos queriendo dar el respeto que se merecen sus comensales. Después de todo, él mismo dijo que "había trabajado bastantes años y ya no pensaba hacer nada más!" Así que igual haría un favor a su familia quedándose en casa.
En fin, cada cual gestiona su establecimiento como lo entiende, pero desde luego, si es sólo con enfoque a recibir a sus amigos, no sé si augura un buen futuro para los que pretendan coger las riendas del negocio, cuando el local se ve perjudicado por su propio dueño. Por lo menos, cuando nos cruzamos con habitantes del pueblo, estaban muy agradecidos porque el hotel trajera a turistas, y por lo tanto dinero y más vida al pueblo.
Así que si preferís un sitio más agradable con un trato más profesional o por lo menos dónde podéis disfrutar de una cena sin humos, os recomiendo ir a El Campello a 10 minutos en coche. En el paseo marítimo, hay varios restaurantes, y entre ellos, el Restaurante Brel, regentado por familiares del famoso cantante de los años 60-70, que ofrece una carta con tapas originales y para responder a la demanda turística, también dispone de una amplia oferta de pizzas y demás platos italianos, todos con una pinta excelente. Por algo su chef fue finalista en Madrid Fusión.
El local tiene una gran terraza y un comedor interior espacioso de estilo minimalista, con cocina acristalada. Nos sorprendió que a pesar de estar casi vacío dentro, todos los comensales estábamos instalados en fila en mesas demasiado cercanas sin lugar a la intimidad.
En fin, cada cual gestiona su establecimiento como lo entiende, pero desde luego, si es sólo con enfoque a recibir a sus amigos, no sé si augura un buen futuro para los que pretendan coger las riendas del negocio, cuando el local se ve perjudicado por su propio dueño. Por lo menos, cuando nos cruzamos con habitantes del pueblo, estaban muy agradecidos porque el hotel trajera a turistas, y por lo tanto dinero y más vida al pueblo.
Así que si preferís un sitio más agradable con un trato más profesional o por lo menos dónde podéis disfrutar de una cena sin humos, os recomiendo ir a El Campello a 10 minutos en coche. En el paseo marítimo, hay varios restaurantes, y entre ellos, el Restaurante Brel, regentado por familiares del famoso cantante de los años 60-70, que ofrece una carta con tapas originales y para responder a la demanda turística, también dispone de una amplia oferta de pizzas y demás platos italianos, todos con una pinta excelente. Por algo su chef fue finalista en Madrid Fusión.
El local tiene una gran terraza y un comedor interior espacioso de estilo minimalista, con cocina acristalada. Nos sorprendió que a pesar de estar casi vacío dentro, todos los comensales estábamos instalados en fila en mesas demasiado cercanas sin lugar a la intimidad.
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Restaurante Brel, El Campello |
También echamos de menos unos manteles en la mesa, ya sólo por estética, y su carencia hacía que los platos resbalasen.
Queremos probar sus propuestas vangardistas, y acompañados de un buen Verdejo Caraballas, elegimos de primero el yogur cremoso de foie con crujiente de níspero. Por desgracia, fue toda una decepción! Un gran error de textura hizo que el cremoso se convirtiera en helado cristalizado y sólo supiera a agua.
Las camareras, muy amables, se preocuparon mucho por lo sucedido, y al probar el plato en cocina, nos dieron toda la razón. El problema surgió al querer enfriar demasiado el plato para hacerlo más veraniego, y al llegar casi al punto de congelación, el sabor se desvaneció por las moléculas de agua. Así que lo iban a retirar de la carta. Pese a que nos lo habíamos comido aún así, tuvieron el bonito detalle de no cobrárnoslo demostrando su gran profesionalidad y el afán de agradar al cliente al máximo.
El tataki de atún rojo resultó suculento! Se derretía en boca dejando un sabor inolvidable.
Y el bacalao al turrón todo un acierto ¡desde luego una propuesta muy original!
Nos dejamos tentar por los postres,
y atraídos por todo lo que no sea convencional, nos aconsejan la mousse de chocolate belga y la piña colada con gelée de licor de coco, leche de coco, piña y mango. ¡Dos trampantojos fantásticos!
El servicio fue agradable, y el precio correcto, unos 67€/ pareja. Dejamos la pequeña decepción del primer plato como la oportunidad de haber podido ayudar a unos buenos profesionales que se merecen elogios a pesar de un pequeño fallo que pueda ocurrir, y siempre sirve para mejorar.
Os recomiendo sin duda el Restaurante Brel en El Campello, porque además tiene propuestas más informales y para todos los gustos, y para quién nos gusta la cocina creativa, tenemos la oportunidad de probar platos excelentes.
Y después de estos otros descubrimientos gastronómicos, nos damos un breve paseo por el paseo de playa de El Campello.
Restaurante Brel, El Campello |
Queremos probar sus propuestas vangardistas, y acompañados de un buen Verdejo Caraballas, elegimos de primero el yogur cremoso de foie con crujiente de níspero. Por desgracia, fue toda una decepción! Un gran error de textura hizo que el cremoso se convirtiera en helado cristalizado y sólo supiera a agua.
Las camareras, muy amables, se preocuparon mucho por lo sucedido, y al probar el plato en cocina, nos dieron toda la razón. El problema surgió al querer enfriar demasiado el plato para hacerlo más veraniego, y al llegar casi al punto de congelación, el sabor se desvaneció por las moléculas de agua. Así que lo iban a retirar de la carta. Pese a que nos lo habíamos comido aún así, tuvieron el bonito detalle de no cobrárnoslo demostrando su gran profesionalidad y el afán de agradar al cliente al máximo.
Cremoso de foie, Restaurante Brel, El Campello |
El tataki de atún rojo resultó suculento! Se derretía en boca dejando un sabor inolvidable.
Tataki de atún rojo, Restaurante Brel, El Campello |
Y el bacalao al turrón todo un acierto ¡desde luego una propuesta muy original!
Bacalao al turrón, Restaurante Brel, El Campello |
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Carta de postres, Restaurante Brel, El Campello |
y atraídos por todo lo que no sea convencional, nos aconsejan la mousse de chocolate belga y la piña colada con gelée de licor de coco, leche de coco, piña y mango. ¡Dos trampantojos fantásticos!
Postre Piña colada, Restaurante Brel, El Campello |
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Mousse de chocolate belga, Restaurante Brel, El Campello |
El servicio fue agradable, y el precio correcto, unos 67€/ pareja. Dejamos la pequeña decepción del primer plato como la oportunidad de haber podido ayudar a unos buenos profesionales que se merecen elogios a pesar de un pequeño fallo que pueda ocurrir, y siempre sirve para mejorar.
Os recomiendo sin duda el Restaurante Brel en El Campello, porque además tiene propuestas más informales y para todos los gustos, y para quién nos gusta la cocina creativa, tenemos la oportunidad de probar platos excelentes.
Y después de estos otros descubrimientos gastronómicos, nos damos un breve paseo por el paseo de playa de El Campello.
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El Campello |
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El Campello |
Próxima entrada: Una tarde en Santa Pola...
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