Entramos en la Fonda, y nos dirigimos hacia el gran comedor y ahí estaba nuestra mesita reservada a nuestro nombre. Habían algunas mesas más, todas reservadas. Para la ocasión, había
por persona sin bebidas.
De mientras esperábamos nuestros platos, nos pusieron un buen plato de ensalada y unas olivas en el medio de la mesa para ir picando. En pocos sitios tienen ese detalle, y la ensalada estaba muy fresca y apetecible para abrir el apetito.
Sin tardar, nos trajeron los primeros, y todo estaba muy bueno. Los platos se devolvieron bien vacíos!
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Tabla de embutidos de Teruel, Hostal Fonda Guimerá, Mirambel |
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Sopa de Navidad, Hostal Fonda Guimerá, Mirambel |
Llegaron los segundos, y lo mismo, la carne muy sabrosa y bien combinada con las setas y la salsa. Quizás no tuve suerte y me tocó una parte un pelín pasada de sal, pero fue una mínima parte, así que no estropeó el plato.
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Solomillo ibérico en salsa con setas, Hostal Fonda Guimerá, Mirambel |
De postre, pedimos cuajada, y yo necesitaba algo fresquito para ayudar a la digestión, así que pedí un helado de limón. Hubiera preferido que éste no fuera presentado en su envase industrial. Pero en resumen, todo estaba muy bueno, y por
34,60€ los dos, con un trato cordial, valió la pena comer el día de Navidad en este pueblo tan bien cuidado y conservado.
También pudimos alegrarnos de la educación y simpatía de la gente, la que entraba para comer nos deseaba un buen provecho, y cuando salimos, entretuvimos una conversación con dos señores que nos decían que por la mañana había caído agua nieve con mucho frío, y uno nos comentó que había trabajado en el pasado por dónde vivimos.
El frío no nos impidió disfrutar de cada rincón y tomar un montón de fotos, otra vez con mucha tranquilidad ya que eramos los únicos turistas paseando por el pueblo. Y seguro que en pleno verano están sus calles llenas de gente.
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Portal de las Monjas, Mirambel |
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Castillo de los Templarios, y Viejo Horno, Mirambel |
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Fuente Baja, Mirambel |
Si tenéis la oportunidad de visitar este pueblo precioso, seguro que podréis comprobar lo abierta y simpática que es la gente de por ahí ¡qué mejor para tener un recuerdo inolvidable de este pueblo tan bonito rodeado de un paisaje lleno de paz, y de algún animal de la zona bastante impresionate!
Retomamos la carretera para dirigirnos al próximo pueblo en el camino: Cantavieja.
Cantavieja aparece ante nuestros ojos con sorpresa por su ubicación en la cresta de una montaña a 1300m de altitud, y unos 830 habitantes. Es enclave primordial en la historia medieval y contemporánea, y capital administrativa de la comarca.
A dicha altura, el frío era muy notable, y se acercaba la famosa ciclogénesis explosiva, así que dimos una vuelta en coche por el pueblo a fin de obtener una vista panorámica y tomar unas fotos de recorrido.
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Cantavieja |
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Paisaje del Maestrazgo |
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Ermita de Nuestra Sra de Loreto, Cantavieja |
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Iglesia de la Asunción, Cantavieja |
Y seguimos nuestra ruta por los puertos del Maestrazgo, y nos detenemos en
La Iglesuela del Cid
La Iglesuela del Cid posee un conjunto arquitectónico destacable. Lástima que el tiempo no fuera muy clemente a nuestra llegada, no pudimos deleitarnos demasiado admirando sus calles y rincones llenos de historia. Seguro que viniendo en una época más suave, debe de ser una gozada hacer la visita con la oficina de turismo, por unos 5€ por adulto, valdrá la pena hacer este recorrido con todas las explicaciones de un guía experto.
Bueno, damos una vuelta con el coche, nos bajamos unos instantes, como siempre algún recuerdo fotográfico se impone, y cuando subimos de nuevo al coche, justo acaba de hacer su aparición la repentina borrasca, por poco nos pilla!
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Iglesia de la Purificación y Castillo Templario, la Iglesuela del Cid |
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Torre de los Nublos, La Iglesuela del Cid |
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Casa Consistorial de La Iglesuela del Cid |
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Casa Brique, La Iglesuela del Cid |
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Portal de San Pablo y Casa Guijarro, La Iglesuela del Cid |
Ya se hace tarde y desde luego no es tiempo para entretenerse con esta tormenta que se torna más violenta por momentos. Así que emprendemos el tramo final de nuestro recorrido por hoy en dirección a
Villafranca del Cid.
Poco podemos disfrutar del bello paisaje que se ofrece ante nosotros por culpa del agua nieve que está cayendo con fuerza. Podemos adivinar en la entrada de Vilafranca, "la estampa perfecta" que dibuja el puente gótico-romano que cruza el "Riu de les Truites" y por el cual el Rey Jaime I cruzó y pisó por primera vez las tierras castellonenses. Lástima que no podamos detenernos por el mal tiempo y ya se está haciendo de noche. Otra vez será.
Ya llegamos a nuestro destino, y como nos cuesta encontrar nuestro alojamiento rural, la Casa del Mercat, llamamos al dueño quién el día anterior nos contactó para saber sobre qué hora llegaríamos para encender la calefacción y por si no encontrábamos la casa, que vendría a buscarnos en la plaza del pueblo. Así que así lo hacemos y en dos minutos ya está aquí. La verdad que la casa está muy cerca, en la calle bordeando la plaza, pero como el nombre de las calles no está bien indicado y llueve un poco, lo mejor es no dar más vueltas.
Podemos aparcar delante mismo de la casa, salvo en fines de semana ya que se instala aquí el mercado, de ahí el nombre de la casa. El dueño muy agradable nos enseña el alojamiento. La fachada es muy bonita, toda de piedra. Y la casa se compone de 3 plantas con algún piso con guardilla. Como siempre en los casos de alojamientos rurales, la casa no está habilitada para personas de movilidad reducida. Nosotros reservamos el apartamento "el contador" para dos personas, pero la casa se puede alquilar entera para unas 20 personas.
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Casa del Mercat, Vilafranca del Cid |
Nuestro apartamento se encuentra en la última planta, son escaleritas no muy cómodas para subir el equipaje, pero la casa parece muy tranquila. Nos comenta el propietario que normalmente alquilan los apartamentos por un mínimo de dos noches, pero acaban de anunciar su casa rural en la web de Booking para las fechas navideñas ya que bastante gente quiere quedarse para una sola noche, y han tenido bastantes visitas de ida y vuelta por ello.
Bueno, la conclusión que se puede sacar de ello es que primero, como decía en un principio, no todo el mundo se queda en casa en Navidad, sino que le gusta disfrutarla de turismo, y qué mejor que una casa rural dónde puedes hacerte tu propia comida y tener un horario más libre que en un hotel. De ahí que nosotros reserváramos aquí, ya que todo iba a estar cerrado para el día de Navidad, así que trayendo nuestra comida, podríamos disfrutar de todos los días sin restricción.
Luego, creo que los precios de las casas rurales son a menudo excesivos, de acuerdo de que todo depende de la calidad de las instalaciones y comodidades, pero no todo el mundo se puede permitir gastar 180€ (a 90€ la noche) para dos noches sin comidas ni desayunos incluidos. Las casas rurales son un lujo para muchos, y a no ser que compense yendo con varias personas, la verdad que estando sólo dos, sale caro. Pero es Navidad y nuestra estancia es nuestro regalo, así que a disfrutar, esperemos que no nos defraude.
Entramos en el estudio, y parece espacioso y no faltarle de nada. El dueño muy amable nos da información turística y nos indica que hay más en el mueble del salón. No dudamos luego en echar un vistazo al álbum de la construcción de la casa, muy interesante. Hablamos un rato sobre el tema de calefacción, los gastos que conlleva y que de momento están incluidos en el precio pero que ya le han comentado que se podría facturar a parte en un futuro, bueno como ya hacen en otros países. Pero yo opino que en ese caso, deberían reducir el precio inicial, si luego hay que añadirle los gastos de suministros o limpieza.
Ya tenemos todas las indicaciones, pagamos de antemano para estar más tranquilos, eso sí, el dueño no nos dio recibo y no nos acordamos en el momento, si lo necesitáis recordádselo, siempre tienen que dar un recibo como prueba de pago. Se lo dijimos al día siguiente por teléfono al avisarle de que ya nos íbamos para que pudiera disponer de la casa, pero no queríamos perder más tiempo con esperar a que nos entregara un recibo.
Ya podemos subir el equipaje. La verdad que el apartamento El Contador está decorado con gusto, moderno, de marrón y naranja para darle un toque de color alegre. Hay bonitos detalles de decoración navideña. Tiene lo esencial: buena calefacción, tv plana grande con dvd y entrada usb, juegos de salón, detalles apreciables como mantitas en el sofá para acurrucarse delante de la tele.
La cocina es ideal, pero un poco justa en vajilla, faltarían algunas tazas de té, unas copas de vino aunque si hay de cava, y una jarrita para servir el agua, una cafetera eléctrica podría resultar útil, la que hay es de las que se ponen en el fuego. Por lo demás, está bien surtida, hay tostadora, lavavajillas, neverita. Y en el armario de la entrada se encuentran productos de limpieza, lavadora, plancha, cubo, etc...
Ya pasamos al dormitorio. La pega es que no hay ninguna puerta que lo separe del comedor, podría ser un inconveniente para quien quiera descansar mientras otro ve la tele por ejemplo, pero para una noche, no pasa nada. El dormitorio es igual de bonito que el resto en cuanto a decoración.
Lo que nos sorprende negativamente es al alzar la mirada, nos encontramos con un problema grave de filtración de humedad en el techo justo encima de la cama recorriendo el filo de la pared, con las manchas negras típicas de hongos. Y cuando unos ya tienen mucha experiencia en el tema y saben sus consecuencias perjudiciales para la salud por padecerlas, el estado de la estancia no resulta lo esperado por el precio. Le notifiqué el problema al propietario en el formulario de satisfacción a rellenar antes de partir de la casa para que tuviera constancia y pudiera remediar lo que para unos pueda parecer un simple problema estético y que en realidad es un asunto bastante profundo y a solucionar cuanto antes.
Dejamos ese problema de estructura a parte para disfrutar al máximo del momento, y nos alegramos de ver la bañera hidromasaje con sus velitas para una noche romántica, por si acaso había traído las mías pero me alegré ver que no hacían falta. Sin embargo, nos sorprendre que no hay ningún botecito de gel de ducha o champú, o incluso sales de baño para el uso del jacuzzi, son detalles recurrentes en muchos hoteles poco costosos para los dueños, y dan el toque final a la comodidad de la estancia. Suerte que siempre traigo de todo por si acaso.
Otro inconveniente es que no hay ninguna separación entre la parte del baño y el dormitorio, más que un escalón por desnivel a tener en cuenta. Así que todo está abierto, por lo que si no se viene en pareja, la falta de intimidad es evidente, sin contar que tampoco hay mampara para poder ducharse. Aunque eso sí, el inodoro está al margen en su pequeño cuarto habilitado y cerrado con puerta. y la limpieza es impecable en todo el apartamento.
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Apartamento el Contador, Casa del Mercat,Vilafranca del Cid |
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Casa del mercat, Vilafranca del Cid |
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Casa del Mercat, Vilafranca del Cid |
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Casa del Mercat, Vilafranca del Cid |
Finalizada la visita, nos ponemos a cocinar y disfrutar de nuestra cena casera de Navidad. Y acabamos la velada relajándonos en la bañera, sin burbujas porque al ser un circuito de aire, se debe llenar la bañera hasta los topes, sino hace un ruido bastante molesto, y bueno acostumbrados a no malgastar, nos bastó llenar la bañera sin excesos para estar a gusto.
La noche no fue demasiado reparadora, el viento violento golpeaba con fuerza algo en el exterior y fue un incordio para dormir. Y por desgracia, el colchón no es de la comodidad esperada, se notan los muelles, y la espalda se resiente. Para asearse por la mañana, se echa en falta quizás otro lavabo ya que hay bastante sitio para ello, y un espejito lupa para maquillarse sería la guinda, otra vez falta algo de luz para iluminar el rostro, la posición de las luces en el techo crea sombras que dificultan la tarea de afeitarse o maquillarse.
Cuando abrimos persianas y cortinas, el piso se inundo del sol de la mañana y fue una gozada! Tomamos nuestro desayuno traído de casa, ya que la casa rural no dispone de restaurante o sitio habilitado para servirlo, es algo a tener en consideración ya que en muchas casas rurales el desayuno viene incluido y por un precio total más asequible.
Ya se acaba nuestra estancia en el apartamento rural, lo recogemos todo sin olvidar bajar el termostato de la calefacción, y dejamos las llaves en la cocina como acordado con el dueño.
Antes de regresar al coche, damos una vuelta por la zona común de la casa: en la planta baja, atravesando el garaje, hay una gran sala comedor con decoración rústica, gran chimenea, cocina y lo necesario para cenas de grupo. Y también hay un patio exterior con barbacoa, o sea ideal para escapadas en grupo.
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Sala común, Casa del Mercat, Vilafranca del Cid |
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Patio , Casa del Mercat, Vilafranca del Cid |
Esta mañana, hace mucho frío por el viento helado, pero no desistimos en dar un paseo por Vilafranca del Cid un ratito antes de marcharnos para Sant Mateu. El pueblo posee algunos monumentos y casas renacentistas, pero supongo que lo más significativo de la zona son las actividades de senderismo, y hay un centro de interpretación sobre la piedra seca que le da su singularidad al paisaje. Quizás otra vez podamos venir con tiempo más caluroso para visitar con más detenimiento todo lo que nos puede ofrecer el lugar, o ver las pinturas rupestres de Ares no muy lejos de aquí.
Algunas vistas del casco antiguo de Vilafranca del Cid
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Iglesia del Salvador, Vilafranca del Cid
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Plaza de Toros de Vilafranca del Cid |
Ahora toca emprender de nuevo nuestro viaje para acabar este pequeño circuito navideño...
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