Disfrutando plenamente de la mañana en nuestro bonito alojamiento, el
Altea Paradise, y de sus preciosas instalaciones, los anfitriones, siempre atentos y serviciales, nos aconsejan comer en el restaurante
Zero Zero en la Carretera de Albir, nº21 (T.966880763), frente al mar.
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Altea Paradise B&B, Altea |
Ya nos había llamado la atención este restaurante al pasear por el "Paseo de las Estrellas", después del puerto, por su bonita decoración exterior y el hecho de disponer de varios ambientes. Y ya sabiendo que íbamos a comer bien, pues ¡en marcha!
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Playa de Altea |
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Parque Natural de Serra Gelada, Alfaz del Pí, Alicante |
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Restaurante Zero Zero, Altea |
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Restaurante Zero Zero, Altea |
Nos reciben con mucha amabilidad, y al pedir poder comer en el interior por evitar contaminación de humos de tabaco en la terraza, el camarero nos asegura que podemos disfrutar de la terraza ya que nadie fuma cerca.
La verdad que Altea fue de los únicos sitios dónde pudimos relajarnos y disfrutar de las vistas y del sol mientras comíamos ya que en ningún momento nos estorbaron los malos humos.
Ya acomodados en una mesa amplia frente al mar, y la carta en mano, por cierto ésta con una propuesta muy variada de platos diversos, y de cocina fusión, nos decidimos por una ensalada de espinacas con pera y queso azul, muy fresca aunque quizás pudiera parecer algo escasa en ingredientes, fue perfecta para poder acabarnos los increíbles Clubs Sandwich, uno de la casa (de pollo y bacon entre otros), y otro del mar con una cantidad muy generosa de salmón. La verdad que muy bien surtidos los dos con algunas patatas fritas caseras y su salsa rosa, ¡muy ricos!
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Ensalada de espinacas, Zero Zero, Altea |
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Club Sandwich Zero Zero, Altea |
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Club Sandwich del Mar, Zero Zero, Altea |
Aún nos quedaba un pequeño sitio para probar un delicioso Frappé Capuccino, y un volcano de chocolate, ¡deliciosos!
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Frappé Capuccino, Zero Zero, Altea |
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Volcano de chocolate, Zero Zero, Altea |
En resumen, ¡una comida informal perfecta!
El
Zero Zero resultó ser exactamente lo que esperábamos: un sitio bonito, con personal amable, con una decoración esmerada, no os perdáis el interior del local si vais al baño, porque es muy bonito y sorprendente, todo decorado con mucho gusto. Y lo mejor su buena comida, con raciones generosas y para gustos muy variados.
En cuanto a los precios, no son exagerados por ser una zona muy turística, pero tampoco económicos en cuanto a bebidas se refiere, por ejemplo, un agua con gas pequeña 2,95€, el café sólo 1,80€. Pero en cuanto a los platos, son muy correctos, os puede salir por unos
50€ la pareja.
Y con este precioso sol y temperaturas de verano, nos vamos de paseo a
Finestrat, a unos 25 minutos de Altea, en el interior justo después de Benidorm.
La Oficina de Turismo de Finestrat ha hecho un gran trabajo ya que este pequeño y encantador pueblo dispone de un recorrido turístico perfectamente indicado con paneles informativos, números y flechas para seguir la ruta adecuada sin perdernos nada, y poder disfrutar de cada rincón con encanto que nos ofrece esta pequeña localidad.
Yendo con tranquilidad, podéis tardar como hora y media en hacer todo el recorrido por el pueblo, sin contar obviamente con la opción de hacer senderismo por el Puig Campana, con una cima de 1410m de altitud. Eso sí, en días soleados, os recomiendo llevar gorra y protección solar porque hay poca sombra por el circuito.
Aparte, es muy posible que os sintáis acompañados por algún gato callejero que busca compañía o que quiera comprobar discretamente que seguimos el buen camino.
Finestrat ofrece desde su mirador unas vistas despejadas sobre el mar. Os dejo algunas fotos de este pueblo tranquilo y lleno de colores...
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Vista desde Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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El Puig Campana, Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
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Finestrat, Alicante |
Al acabar vuestro recorrido por el núcleo de Finestrat, si no lo habéis hecho antes, podéis dirigiros en coche en dirección a la oficina de turismo, punto de partida de excursiones y de la ascensión a la mole del Puig Campana (hay un parking amplio). Ahí, justo al lado, se encuentra la Font del Molí, con 15 caños.
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Font del Molí, Finestrat, Alicante |
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Puig Campana, Finestrat, Alicante |
Y finalizada nuestra visita turística por Finestrat, nos dirigimos a la playa de
Villajoyosa, a unos 13 minutos.
Otra localidad llena de colores con sus casas pintorescas que le da un aire jovial perpetúo. También cuenta con un paseo marítimo muy amplio y unas playas de arena grandiosas, un conjunto muy cuidado.
En estos momentos, es más bien difícil encontrar plazas para aparcar ya que están de obras para acondicionar unos aparcamientos más al final del paseo marítimo.
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Villajoyosa, Alicante |
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Villajoyosa, Alicante |
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Villajoyosa, Alicante |
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Villajoyosa, Alicante |
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Villajoyosa, Alicante |
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Villajoyosa, Alicante |
Lástima que ya era algo tarde y nos faltó tiempo para poder probar el agua de cebada, típica del lugar. Pero sin duda, volveremos en otra ocasión a
Villajoyosa para poder recrearnos en esta preciosa localidad bañada por el mar.
Queremos disfrutar un poco del atardecer en
Altea, y nos dirigimos al paseo marítimo para tomar un cóctel. Queremos probar en el
De Lab. Beach Lounge, ya que igual repetimos para cenar en el día de mi cumpleaños.
Así que nos instalamos en un sofá libre de la terraza, y esperamos a que el camarero venga a atendernos. Las pocas mesas ocupadas ya están servidas y no hay más faena, sin embargo, nadie se presenta para atendernos. Por fin, se aproxima el camarero, pero ignorándonos por completo, pasa varias veces por nuestro lado, enchufando luces de la decoración y alguna cosa más sin relevancia.
Al cabo de 15 minutos siendo ignorados, ante semejante falta de educación y profesionalidad, decidimos levantarnos e irnos del lugar. Está claro que puede que sirvan tapitas de diseño muy apetecibles, pero sin contar que el local interior no está en absoluto aislado del exterior, por lo que ante el humo de tabaco, no estaríamos protegidos ni podríamos disfrutar del sabor de los platos tranquilamente, está claro que el servicio deja mucho que desear ya que ni se dignan en mirarnos, por lo visto, o van muy distraídos o es a la cara del consumidor. ¡Pues ellos se lo pierden!
Así que con las dudas resueltas en cuanto a cenar una noche en ese local, nos olvidamos de él en seguida ya que justo al lado, está el
Goa Altea - El Cielo, un precioso café-restaurant, con un diseño actual muy mediterráneo, con ambiente chill-out, camas balinesas, muebles de madera, y todo estilo zen.
En fin, un establecimiento original muy bonito y acogedor para poder relajarse con un buen cóctel. Y además, ¡nos atienden en seguida con una sonrisa y mucha amabilidad! Así que "¡no hay mal que por bien no venga!"
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Goa Altea - El Cielo |
Y nos sirven unos cócteles buenísimos (7€/u) y con una preciosa vista...
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Sex on the Beach y Piña Colada, Goa Altea - El Cielo |
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Goa Altea - El Cielo |
Y cómo nos sentimos tan bien en este fabuloso local, le pedimos la carta de platos que sirven para tener una idea de lo que ofrecen, hay variedad de hamburguesas y platos informales, pero también propuestas de paellas diversas.
El chico nos señala que sus paellas son muy alabadas, y como nos apetecía probar una paella del lugar, decidimos reservar para una buena comida, y dejarnos tentar por la Paella del chef Baita, famoso por sus paellas cocinadas en su anterior local.
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Atardecer en Altea |
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Atardecer con vista hacia Alfàs del Pi, Alicante |
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Atardecer en Altea |
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Altea |
Y ya ha llegado la hora de la cena en
El Paladar (Paseo del Mediterráneo, nº3. T. 966880349), un local recién inaugurado, que reúne vinoteca, tienda de regalos gourmet, y gastronomía que conforman sus originales platitos. También dispone de terraza exterior. El interior tiene mucha claridad y cocina abierta que deja entrever el trabajo y cariño invertido en cada plato.
Nos atienden con una gran simpatía y nos llevan a nuestra mesa reservada, en realidad se trata de un barril vertical con un sobremesa de cristal y dos sillas altas, que a pesar de lo moderno y original que resulta, no son nada cómodo ya que no hay sitio para las piernas, por lo que tenemos que estar comiendo de lado. Por lo que supimos más tarde, se ve que intercambiaron las mesas de fuera por las de dentro, así que igual deberían volver a cambiarlas otra vez para más comodidad, pero puede que sea un gusto personal. En todo caso, es el único defecto que le encontramos a este ¡increíble restaurante!
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El Paladar, Altea |
La carta dispone de arroces y fideuas, y de otros muchos platitos, pudiendo elegir ración o media. Todos son apetecibles, pero nosotros nos decantamos por media de ensaladilla de cangrejo, un tartar de tomate y aguacate y sus sardinas, la sepia estilo Altea, y el milhojas de manzana y carne.
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Paladar, Altea |
Para hacer la pequeña espera más amena, podemos probar de aperitivo los diversos aceites y sales puestos a disposición sobre la mesa (1,50€ por pers.), y la verdad que da muchas ganas de comprarlos, o sea que ¡muy buen marketing!
Nuestros platitos no tardan, ¡cada uno resulta riquísimo! Sabores diferentes, intensos o suaves con una combinación perfecta de productos muy frescos, presentados con mimo.
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1/2 Ensaladilla de cangrejo, El Paladar, Altea |
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Tartar de tomate y aguacate y sus sardinas,
El Paladar, Altea |
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Sepia estilo Altea, El Paladar, Altea |
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Milhojas de manzana y carne, El Paladar, Altea |
El camarero, muy educado y atento en todo momento, nos pregunta por nuestra opinión sobre cada plato, y las palabras faltan para describir los momentos de placer que nos inducen cada bocado.
Y para acabar con fuegos artificiales, os recomiendo el cremoso de vino, ¡es sencillamente excelente! Una exquisitez única que os sorprenderá por su intensidad tanto en color como en sabor y aroma, ¡no podréis resistir emitir un pequeño gemido de placer gustativo!
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Cremoso de vino, El Paladar, Altea |
Desde luego,
El Paladar es nuestro restaurante de referencia en el Paseo Mediterráneo de Altea. Reúne todo lo que buscamos: tapas que combinan el buen hacer de la cocina casera, el genio del autor, y la atención esmerada de todo un equipo volcado en el bienestar de sus comensales, y por un precio muy correcto, unos
54€ por pareja. En una frase: ¡Viva
El Paladar!
Y para que veáis que no es sólo una opinión personal, recomendamos este restaurante a otros clientes de nuestro hotel, y les encantó. La próxima vez, pensamos probar más platos y uno de sus arroces, como nos sugirieron los anfitriones, que seguro será único como todo lo demás.
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